sobre mí – Jon Baztán Barbería

De funcionario a ganarme la vida con mis propias webs

Cuando descubrí el mundo de las webs y el SEO, lo que empezó como un extra al mes acabó dándome más que mi sueldo de funcionario.

Desde entonces vivo de mis proyectos online y ayudo a autónomos y pequeños negocios a aparecer cuando los buscan en Google.

Quién soy y qué hago hoy

Aunque a veces hago rimas y tengo un aire a Jesucristo, soy Jon Baztán (Jonba para los amigos). Estudié Administración y Dirección de Empresas y durante años trabajé como funcionario, ese “sueño” que te venden y se supone que te soluciona la vida… a cambio de robarte toda tu ambición.

Como me aburría soberanamente, mientras tanto hice un grado superior de desarrollo de aplicaciones web. Ahí entendí cómo estaba montado todo por dentro, descubrí el SEO y empecé a ver por qué unas páginas aparecían en Google y otras no.

Hoy vivo de mis propios proyectos online y también trabajo con autónomos y pequeños negocios que quieren tener más clientes y que los encuentren en internet.

jon baztan barberia posicionamiento seo pamplona consultor web
Sacar fotos no es lo mío. Prefiero hacer webs

De funcionario a vivir de mis webs

Nunca olvidaré esos domingos por la tarde. Eran una tortura. Y ya no solo los domingos. Muchas noches, antes de ir a dormir, ya estaba maldiciendo lo que me esperaba al día siguiente.

Otra mañana cruzándome con la misma gente por el camino, entrando al mismo sitio, con la misma rutina de mierda. Con suerte no había una reunión de esas que no valían para nada. Media hora de libertad que aprovechaba para darme un paseo, aunque casi era una condena, porque luego tocaba volver a calentar la silla y ver cómo pasaban los minutos hasta que diera la hora de salir pitando de la oficina.

Mochila a la espalda, jersey al hombro y bajar las escaleras a toda velocidad como cuando era un crío y sonaba el timbre del colegio.

jon baztan barberia consultor seo pamplona posicionamiento web
Busco fotógrafo que me saque guapa

Me decían que estaba loco: «¿De qué te quejas si curras de 7:30 a 14:50, tienes media hora para almorzar y estás en menos de diez minutos en casa?”. Fácil. Para mí aquello era una jaula. Da igual lo cómodo que sea un trabajo si te consume y te mata por dentro.

Sí que es cierto que era mejor que cuando estuve trabajando diez horas una noche sí y una no en el hospital. Pero antes de ser funcionario descargué camiones y maletas en la estación… y te juro que era más feliz.

Sorprendentemente, cuando llegó el COVID y nos mandaron a casa, llegó mi oportunidad. Los expedientes entraban online, así que nos tocó teletrabajar. Bendito internet. En dos horas tenía todo hecho y, como ya ganaba unos cientos al mes con mis historias, me puse a hacer webs a pico y pala. Ni series, ni películas: me puse a currar para mí.

De ahí salieron mis primeras webs recomendando productos de Amazon a cambio de una interesante comisión. Y lo que empezó siendo un extra, pasó a darme casi el doble que mi sueldo. Ahí me di cuenta de que era capaz de ganarme la vida sin depender de nadie.

Esa puta sensación no está pagada.

Y era algo que tenía dentro. Hace mil años probé a subir resúmenes de partidos a YouTube, tuve una época fuerte con el póker online… siempre buscando maneras de ganar dinero sin tener que aguantar jefes ni horarios absurdos cuando no había nada que hacer.

Solo necesitaba algo que funcionase de verdad. Y llegó. Con mis webs creciendo y viento en popa a toda vela, era como el capitán pirata cantando alegre en la popa. Renuncié a mi vacante en Transportes y adiós para siempre.

Pero como nunca es todo de color de rosa, justo después el algoritmo de Google nos dio una hostia a todos los que teníamos este tipo de webs de Amazon. Ya sabes, todo lo que sube, baja. En pocas semanas dejaron de aparecer en las primeras posiciones y perdieron todo el tráfico. Y sin visitas, no hay clics. Y sin clics, no hay dinero.

jon baztan ingresos amazon afiliados

Por suerte, además de tener un buen colchón, ya había empezado con otras webs diferentes donde metía anuncios y publicidad de Google Adsense. No paré. Ni siquiera me lo planteé. A los meses descubrí el SEO local, probé con familiares y conocidos y se me abrió otra oportunidad.

Hoy sigo igual que entonces: formándome, probando cosas nuevas, creando proyectos, haciendo webs con IA, metiéndole horas a YouTube, afiliación, leads, mentalidad… Con la diferencia de que ahora me levanto a las seis de la mañana con una sonrisa en la cara, antes incluso que cuando tenía que ir a currar.

Y cada día veo a gente amargada en trabajos que detestan, que se conforman con ver un par de capítulos en Netflix cada noche y mañana más de lo mismo. Les han lavado el cerebro y deambulan por la vida convencidos de que “esto es lo que hay”.

Yo no creo en eso. Aspiro a mucho más. Y si no lo consigo, ya te digo que no va a ser por no intentarlo.

Lo que he aprendido por el camino y cómo te beneficia a ti

Después de unos cuantos años probando, acertando, cagándola, levantándome y volviendo a empezar, he aprendido unas cuantas cosas que te ahorrarán tiempo, frustraciones y dinero.

Esto es lo que realmente te puedo aportar si trabajamos juntos:

No hago milagros, pero sí sé por dónde empezar
Después de ver cientos de webs sé detectar rápido qué puede funcionar y qué no. Analizamos tu situación, vemos qué frena tus resultados y empezamos a actuar cuanto antes.
Los resultados llegan, pero hace falta tiempo
Vivimos en el mundo de la inmediatez y el clic rápido, pero el SEO no funciona así. Cuando haces cosas, pasan cosas, pero hay que darles dos o tres meses. Y a veces puede ser más, así que si buscas rapidez, esto no es para ti.
Vivo en formación continua
Estoy en varios grupos de SEO, invierto en mentorías y sigo aprendiendo cada día. La siguiente formación que voy a hacer es sobre captación de clientes y ventas, algo que te beneficia a ti también.
Mis propias webs te pueden ayudar
Tengo webs de negocios y servicios en Pamplona. Si alguna encaja con el tuyo, puedo darte visibilidad también desde ahí.
Hablo en cristiano (y si hace falta te lo explico como a mi madre)
Seguro que más de una vez has hablado con un abogado, el mecánico del taller o la del banco y no te has enterado de la mitad de lo que te ha dicho. Conmigo no te va a pasar.

Cómo trabajo contigo (si encajamos)

En Pamplona hay unos cuantos consultores y varias agencias SEO. Seguro que llevas un tiempo mirando. Igual hasta tienes varias pestañas abiertas ahora mismo.

Si al leer esto no has tenido ese feeling, esa sensación de “creo que este tío sí me puede ayudar”, es mejor que busques alguien que te encaje. Simplemente no soy la persona que necesitas.

Por el contrario, si has pensado “no sé qué tiene este tío, pero me transmite confianza”, rellena el formulario y me cuentas tu caso.

Si encajo contigo y tengo hueco, empezamos
Soy claro: si puedo ayudarte, te lo digo. Y si no, también. Si tengo disponibilidad, haces el pago y nos ponemos a trabajar. Importante, el pago es por adelantado. Hay gente que trabaja gratis, otros que cobran a 90 días… y luego estamos los raros.
Revisamos lo básico y vemos lo que falla
Nada de auditorías interminables. Me explicas bien tu negocio, reviso tu web, tu ficha de Google, la competencia del sector y algunas métricas clave para saber dónde estás y qué te está frenando.
Vamos a lo que da resultados primero
Cada persona y cada negocio es un mundo. Puede ser la estructura de la web, la ficha de Google My Business, los textos, las fotos, que no tengas presencia en internet… Lo importante siempre será lo primero.
Medimos, mejoramos y repetimos
El SEO es constancia y sentido común. Analizamos, comprobamos qué hace la competencia, ajustamos, vemos cómo responde Google a los cambios y seguimos afinando poco a poco.

¿Quieres que le eche un vistazo a tu caso?

Si crees que puedo ayudarte, haz clic en el botón, rellena el formulario y me cuentas tu situación.

Scroll al inicio